El dimecres passat dia 4 vaig anar al Teatre del Raval a veure en directe una cosa que només havia pogut gaudir per Internet. I sabia que seria diferent. Era el ULTRASHOW de Miguel Noguera. Mentre era allà, entre el públic, escoltant aquest espectacle únic, vaig agafar la meva Moleskine i em vaig posar a escriure compulsivament. Les següents paraules en són el resultat.

Tiembla la papada de Miguel Noguera.
Ríen mucho.
No aplaudes cuando hay un silencio o al final de un chiste, aplaudes cuando los músculos te lo piden. Como cuando caes de un sitio muy alto y tus brazos se mueven fútilmente, como sin quererlo, pero el cuerpo te pide aplaudir.
Una chica detrás mío ríe casi como le sale el aire. Luego tenemos una mayoría que ríe como si eso fuera un monólogo, lo era? Y siempre sale por algún lado la risa de Alba, la risa atraviesa paredes, la risa del puñal.
Imágenes. noguera juega con tu cerebro como si fuera una pelota de baloncesto. Lo ves claramente.
Una mujer que se imagina que es una niña en el baño del aeropuerto para pode cagar a gusto; Una pareja de visita en Barcelona con un hijo subnormal al que no ven; Un niño de 5 años que tiene orgasmos en un patio vecinal; dibujos en una pizarra que hablan de cosas que no se pueden dibujar; etc.
Tiene habilidad, Miguel Noguera, para encajar todas estas ideas sin esforzarse por encajarlas. Pero te vas a casa con esa sensación de tener el cerebro lleno de chinchetas.
No veo estas ideas explicadas de otra manera. Esto es lo bueno de Noguera, hace algo único.
De vez en cuando baila en el escenario mientras cuenta algo
"Besas a un gato en la boca"
Jordi Valls














